Hacía dos años que la familia Carabantes había llegado desde Suiza hasta Coín, su hija Sonia era la más pequeña de tres hermanos y estudiaba cuarto de Educación Secundaria Obligatoria en el Instituto Licinio de la Fuente de esta localidad. La noche del miércoles 13 de Agosto se dirigiría con una amiga a la feria del pueblo y regresarían a las 5 de la mañana del Jueves 14 de Agosto de 2003. A doscientos metros de la casa se quedaría sola, ese, fue el momento de su desaparición. La familia no supo de ello hasta que por la mañana un amigo la llamó a casa y su padre, al ir a despertarla vio que no había llegado aún. La llamada a la Guardia Civil fue inmediata.
Alrededor de la casa de Sonia se encontraron su móvil, un mechón de cabello y un pañuelo manchado de sangre.

Diario Sur