Era el 12 de Abril de 1993, un lunes primaveral de semana santa en el que Anabel aprovecharía pasado el mediodía para salir a correr por la urbanización. Anabel contaba con 22 años y era estudiante de Empresariales, ese dia había elegido quedarse en casa estudiando mientras sus padres se habían marchado de vacaciones. Todo era perfecto y en la urbanización se respiraba una gran tranquilidad hasta que alrededor de las tres menos diez de la tarde, cuando Anabel regresaba a casa, un jardinero que se encontraba trabajando en el Colegio Escandinavo, tras escuchar un grito, vio como dos hombres la cogieron con fuerza y la introducían en una furgoneta blanca, una Ford Courier, que saldría a gran velocidad de las inmediaciones en dirección a la Nacional uno Madrid Burgos y de la que no pudo ver la matricula, dejando en el suelo el walkman y la chaqueta del chándal de Anabel.

La imagen de Anabel Segura en la portada de la revista municipal ‘Sietedías’ / EFE